Contar que soy gay o no
Es una buena pregunta. A veces un@ se encuentra ante la situación de tener que dejar en claro que es gay.
Voy a contarte mi experiencia personal, y cómo hago yo en estos casos. Por regla general nunca miento, pero tampoco cuento cosas que no vienen al caso en una charla.
Por ejemplo, si un desconocido me pregunta si tengo novia pienso el grado de interés que tengo en esa persona. Si es una persona que sólo voy a ver una vez en la vida le digo que “sí, tengo pareja”. Si me pregunta el nombre le digo el nombre de mi novio y pongo cara de “sí, es hombre”. En el caso de que la persona en cuestión vaya a representar un lazo más duradero, como un compañero de trabajo o de estudios, directamente le digo que “tengo, pero novio, un hombre”.
Como te dije antes, no lo cuento salvo que alguien me pregunte. ¿Qué quiero decir con esto? Que no tengo puesta una bandera que dice “soy gay”, de la misma manera que nadie se pondría una remera que diga “soy hetero”.
Cuando conocés a alguien no es necesario que digas que sos heterosexual. Tampoco es necesario decir que sos gay. Si la otra persona pregunta, entonces sí.
Soy muy cuidadoso de no mencionar temas relacionados con el solo fin de comunicar que soy gay. Por ejemplo, no cuento espontáneamente a alguien qué hice el fin de semana sólo para decir que fui a un boliche gay. Pero si me pregunta le cuento con todos los detalles.
Como regla general, también, trato de dejar pasar un tiempo antes de tocar algún tema relacionado con la homosexualidad. Prefiero que me conozcan primero sin esa etiqueta, para demostrar que no tengo nada “raro” ni “especial”. Cuando se enteren seguramente pondrán cara de sorprendidos y nada más. Tanto si les gusta, como si no, sabrán que yo fui gay todo el tiempo, aunque ellos no lo supieran desde un principio.
En algunos casos parece no ser recomendable mencionar que uno es gay. Es el caso de estar trabajando en lugares donde no es bien visto y puede generar la pérdida del trabajo. En ese caso, sólo tengo una recomendación para darte: conseguir un trabajo mejor inmediatamente, cueste lo que cueste. Ser una persona totalmente falsa en el trabajo (y en cualquier ámbito de la vida) es absolutamente perjudicial para tu salud mental.
Estas son sólo experiencias personales, y las dejo como lo que son: simples experiencias. Ya que cada uno es libre y responsable por su vida, debe hacer lo que mejor le parezca, tratando de ser siempre uno mismo.